Concepto de vida saludable
Se entiende por vida saludable a aquella forma de vida en la cual la persona mantiene un armónico equilibrio en su dieta alimentaria, actividad física, intelectual, recreación (sobre todo al aire libre) descanso, higiene y paz espiritual.
Para llevar una vida saludable deben evitarse todo tipo de excesos: es tan malo comer mucho como comer demasiado poco. En este sentido deben escogerse los alimentos más nutritivos, en especial cereales, frutas y verduras, y beber abundante agua, manteniendo un peso corporal adecuado. La moda ha impulsado a las personas a bajar de peso para mostrarse sumamente delgadas, lo que lleva a muchos jóvenes a enfermedades como la bulimia y la anorexia que ponen en riesgo su vida
Con los demás aspectos sucede algo parecido. Por ejemplo, se debe dormir aproximadamente ocho horas por día, caminar veinte cuadras diarias (de acuerdo a la edad y estado físico general). Nada debe vivirse como una obsesión, pensar todo el tiempo en las cosas que podrían afectarnos y evitarlas.
Debe además, evitarse las drogas, el alcohol, el tabaco, la automedicación; y consultar al médico en casos de que se sientan síntomas de alguna patología, y una vez al año, como rutina, luego de los 40 años, para hacer análisis, estudios cardiológicos, y controlar la presión arterial.
En la actualidad las condiciones de vida hacen difícil evitar el stress y los apuros cotidianos; se tiende a comer rápido y mal, consumir productos ricos en grasas y colorantes, dormir poco, tratar de tener cada vez más cosas materiales quitando tiempo al ocio y a la vida social, que también son partes necesarias de una vida sana. Muchas de las enfermedades reconocen su origen en el estilo de vida moderno.
¿Cómo vivir un estilo de vida saludable?
1Escoge alimentos que contengan cantidades mínimas de grasas no saludables.Las grasas no saludables son las grasas trans y las saturadas. Estas aumentarán tus niveles de colesterol LDL en la sangre, y éste está relacionado con un incremento en las enfermedades del corazón

2
Come grasas saludables con moderación. Las grasas poli-insaturadas, mono-insaturadas y ácidos grasos omega-3 son todas buenas opciones de vida. Estas grasas disminuyen tus niveles de colesterol LDL y aumentan tu colesterol HDL.
3
Selecciona los alimentos que tengan poca azúcar y carbohidratos altamente refinados. Minimiza el consumo de dulces, bebidas azucaradas, jugos de fruta con azúcar y pan blanco. En su lugar, escoge frutas, jugos recién exprimidos y pan integral.
4 Come una variedad de alimentos completos en lugar de comidas procesadas.
- Come frutas y verduras por su alto contenido de vitaminas y minerales.
- Escoge carne magra, frijoles y tofu por su contenido de proteína.
- Disfruta de los granos integrales como el pan integral, la pasta integral, el arroz integral y la quinua.
- Come productos diarios bajos en grasa. La leche descremada y el queso bajo engrase reduce tu consumo de grasas mientras asegura que recibas suficiente calcio.
MÉTODO 2: EJERCÍTATE




